La Orden del Temple: el Animus

La Orden del Temple: el Animus

El proyecto Animus es una de las iniciativas más ambiciosas de Industrias Abstergo hasta la fecha. El Animus es un sistema capaz de desbloquear la memoria genética de un sujeto, es decir, recuerdos de sus antepasados que han quedado codificados en su ADN. El Animus proyecta esos recuerdos en un entorno de realidad virtual en tres dimensiones que el sujeto puede explorar.

 

Historia

Desarrollado por Industrias Abstergo, el primer prototipo del Animus se hizo realidad gracias a la investigación de Warren Vidic, una de las eminencias mundiales en cuestiones de memoria genética. Vidic supervisó el proyecto Animus desde su origen y fue el principal responsable de su uso en al menos 17 sujetos.

Los primeros experimentos con el Animus fueron más allá de la exploración de la memoria genética. Warren Vidic lo utilizó para manipular la memoria en sí misma. Una de estas pruebas implicó al sujeto 4, un agente durmiente de la Orden del Temple infiltrado en la hermandad de los Asesinos entre 1998 y 2000. El sujeto 4 fue uno de los intentos más fructíferos de Abstergo de controlar las mentes de sus sujetos y de implantarles recuerdos artificiales.

Abstergo continuó experimentando con el proyecto Animus pese a sus resultados desiguales: a veces generaba información de escaso valor práctico o llevaba a la locura a los sujetos debido a una sobreexposición, tal como ocurrió con el sujeto 16. Hasta que, en septiembre de 2012, el departamento de investigación de linaje y la división de adquisiciones entregaron a Vidic un sujeto prometedor: Desmond Miles, catalogado como sujeto 17, descendiente directo del Asesino Altaïr Ibn-La’Ahad y hombre clave para descubrir la ubicación de los restantes Fragmentos del Edén.

Pero, sin que los templarios lo supiesen, la hermandad de los Asesinos había estado construyendo en secreto su propio Animus, el Animus 2.0, creado a partir de diseños robados a Industrias Abstergo.

El Animus 2.0 concedió una inusual ventaja a la Hermandad sobre sus adversarios. Con la versión mejorada del Animus, los Asesinos averiguaron las ubicaciones de las antiguas criptas de la llamada Primera Civilización y de varios Fragmentos del Edén, algunos aún desconocidos para los templarios. Pero mientras la Hermandad se esfuerza por evitar que los Fragmentos del Edén caigan en manos de sus enemigos, los templarios han iniciado una nueva fase del proyecto Animus: la producción en masa de dispositivos Animus para entrenar a sus mejores y más leales agentes.

 

Animus – Memoria Genética

La memoria genética es una teoría de biología evolutiva que sugiere que el ADN de una especie sirve también como archivo de recuerdos, experiencias, habilidades y conocimientos transferidos de antepasados a sus descendientes. Explica el instinto animal como una manifestación de la memoria genética, que se demuestra en la capacidad innata de migrar, hibernar o reproducirse sin previa experiencia. El alcance de esta memoria ancestral va más allá de los instintos naturales e incluye el recuerdo fotográfico de la vida de los antepasados-sus experiencias, habilidades y emociones-, todo codificado dentro de la doble hélice del ADN.

La teoría de la memoria genética sigue siendo polémica en muchos círculos científicos, incluida la Academia. Debido a que los templarios ocultaron su existencia y a que la memoria genética no es fácilmente accesible, se la etiqueta como pseudociencia. Sin embargo, es la teoría sobre la que se apoya el proyecto Animus, encabezado por el investigador de Abstergo Warren Vidic.

Sus treinta años de investigación le llevaron a ser el primero en la historia de la humanidad en realizar exploraciones de la memoria genética.

La memoria genética se hereda en el momento de la concepción. Aunque es posible explorar los primeros recuerdos de un antepasado a través del Animus, eso obligaría al sujeto a revivir el trauma del nacimiento. Las experiencias angustiosas son potencialmente perjudiciales para el sujeto, y lo sobreexposición a recuerdos traumáticos sin previa preparación puede provocarle daños psicológicos permanentes o incluso la muerte.

Por ello, la exploración de la memoria genética requiere una adaptación gradual del subconsciente a la memoria de su antepasado. La fase que amolda al sujeto a la personalidad de su anepasado se denomina sincronización, un proceso que implica alinear ambas identidades. El sujeto se va acostumbrando progresivamente a la memoria de sus antepasados hasta que su mente no la considera ajena. Es más, estos recuerdos se integran con los del sujeto y, con el tiempo, la identidad del antepasado se suma a la del sujeto. Este fenómeno es conocido como sincronización completa, y supone el despertar de recuerdos latentes archivados en el ADN, a través del cual se transfieren las experiencias del antepasado al sujeto.

El estudio de la memoria genética es reciente y aún no se comprende totalmente. La capacidad de la mente humana para adaptarse a los recuerdos ancestrales sugiere que la memoria genética está, en cierta medida, destinada a ser desbloqueada. Ésta es la premisa que subyace tras el entrenamiento a través del Animus 2.0.

 

Animus- Observación

El Animus funciona como proyector y simulador. Sumerge la consciencia del usuario en una reconstrucción tridimensional de los recuerdos de su antepasado. Mientras el sujeto explora las memorias proyectadas a través del Animus, el programa empieza a cambiar de forma sutil. Estos cambios se representan como fallos en la realidad virtual y permiten al sujeto explorar cada recuerdo con más detalle.

Para facilitar la transición perfecta del sujeto a la memoria proyectada, el Animus utiliza una función conocida como el corredor de la memoria: un área virtual aislada que existe fuera de la simulación. Representado como un espacio vacío, el corredor permite a los usuarios adaptarse al Animus y familiarizarse con su interfaz. También se usa como campo de entrenamiento virtual independiente de las memorias ancestrales del sujeto. Además sirve para aislar datos concretos y examinarlos más detenidamente.

El corredor de la memoria es una de las aplicaciones que emplea el Animus para ayudar a la mente del sujeto a sincronizarse con recuerdos ancestrales. El Animus se adapta al nivel de sincronización del sujeto limitando su exposición a recuerdos compatibles y excluyendo experiencias peligrosas, traumáticas o simplemente inadecuadas. Este proceso se ha perfeccionando en modelos posteriores del Animus; el Animus 2.0, por ejemplo, puede realizar una reconstrucción dinámica de una memoria en función de la sincronización dinámica de una memoria en función de la sincronización del sujeto. Según se acomoda al subconsciente del sujeto al Animus, el dispositivo va revelando, analizando y reconstruyendo recuerdos cada vez más profundos.

 

Los recuerdos más profundos son los que el propio antepasado tenía reprimidos. Dado el riesgo de daño psicológico, estos recuerdos son demasiado intensos emocionalmente hablando, como para explorarlos sin la sincronización suficiente. A veces el sujeto pude experimentar una especie de déjà vu ajeno que acciona los recuerdos reprimidos del antepasado.

 

Fuente: Enciclopedia Assassin’s Creed

Comments
One Response to “La Orden del Temple: el Animus”
  1. Anónimo dice:

    todo se permite según
    mi credo

Nada es verdad...Todo está permitido...

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  • “Consagré mi vida a conocer la sabiduría y también la locura y el desvarío. Ahora comprendo que era tan fútil como escribir en el agua, pues donde hay sabiduría hay también pesar. Y quien atesora conocimiento, atesora dolor“ Al Mualim, Assassin's Creed
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