Assassin´s Creed III. Personajes: George Washington.

Nacido.1732

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Seguro que te suena este nombre: George Washington, futuro líder militar durante la Guerra de la Independencia y primer presidente de los Estados Unidos.

Iba  a decirte que seguramente ya sabes todo los que te voy a contar, pero no sería verdad. Lo que sabes es que se ha puesto su nombre a un montón de cosas; y todo lo que te enseñaron en el colegio ya lo habrás olvidado porque creías que no te iba a servir para nada en la vida. deberías llamar a tu profesora de Historia y decirle cuánta razón tenía.

George Washington era hijo del propietario de una plantación en Virginia. No recibió mucha educación, pero era ambicioso y se instruyó a sí mismo a base de leer mucho.

Se dedicó muy pronto a los negocios y ya especulaba con terrenos a los 18 años. A los 20 murió su hermano mayor, dejándolo como único heredero de la plantación familiar de Mount Vernon, donde vivió hasta su muerte, y donde a día de hoy aún puede visitarse su tumba.

Washington comenzó su carrera militar durante la guerra franco-india, liderando una expedición al fuerte Duquesne en 1754; pero nunca alcanzó su destino, pues tuvo que rendirse en el fuerte Necessity. Al año siguiente, Washington volvió a dirigirse al fuerte Duquesne, esta vez como guía para Edward Braddock en su desventurada expedición. Washington se ofreció voluntario con la esperanza de que trabajar para Braddock le granjease un ascenso de rango. Aunque perdieron  la batalla, Washington recibió reconocimiento por haber organizado la retirada, y más tarde en ese mismo año fue nombrado coronel y se le encomendó la milicia de Virginia.

Washington remodeló por completo aquella milicia, aspirando a que bajo su instrucción y tutela fuera aceptada por el ejército británico. Aquello nunca ocurrió. Washington renunció a su cargo en 1758. No diré que aquel desaire enardeciera sus desdén por los ingleses, pero estas cosas no suelen acabar bien.

Hacia finales de la década de 1760, Washington participaba activamente en política y ejercía un cargo en la Cámara de los Burgueses de Virginia. Posteriormente formaría parte del Congreso continental y, al estallar la guerra en 1775, fue elegido por el Congreso para liderar el ejército. Por aquel entonces Washington dijo: “No me considero a la altura del mando con que se  me honra” . Y seguro que aquello inspiró mucha confianza a quienes lo oyeron. Imagina si te subieras a un avión y oyeras al capitán decirle esto al pasaje.

Es posible que Washington estuviera siendo modesto, pero el hecho es que no era ningún genio militar y lo sabía. Aunque seguro que te duele en tu orgullo americano que te diga que no era perfecto. Washington cometió algunos fallos que estuvieron a  punto de saldarse con la aniquilación de su tropa; en Manhattan y Brandywine, entre otras campañas.

Washington consiguió una victoria temprana al interrumpir el asedio de Boston, pero luego cometió el craso error de fortificar Nueva York, ciudad que no podía defender sin una armada que desde luego, no tenía. Hasta tú te habrías dado cuenta. Pasó el segundo semestre de 1776 retirándose por toda Nueva York y luego por Nueva Jersey,perdiendo una batalla tras otra hasta que, en Navidades, logró comandar con éxito un ataque sorpresa contra las tropas hessianas en Trenton.

De aquella batalla se han pintado cuadros muy famosos, y de hecho contribuyó a apuntalar la tambaleante confianza del pueblo, pero lo cierto es que fue un logro bastante pírrico.

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La falta de habilidad de Washington tampoco pasó desapercibida. Charles Lee perdió la fe en él completamente; no hasta el punto de desobedecer las órdenes de Washington, pero lo suficiente como para evitar acatarlas en lo posible. Después, en los años 1777 y 1778, Washington tuvo que defenderse de la Conspiración de Conway, que amenazaba con sustituirlo por el general Horatio Gates.

Sin embargo, el punto fuerte de Washington era la política, y dirigir el ejército era tanto una cuestión de política como de ganar batallas. Washington tuvo que lidiar con los cambiantes intereses del ejército, las colonias individuales y el Congreso, y no solo para recibir instrucciones sobre cómo disputar la guerra, sino para obtener suministros básicos para las tropas. Según todos los testimonios, tuvo que ser extremadamente paciente: conseguir que unos políticos te den algo es como conseguir que un perro te entregue su hueso. (La verdad, yo esperaría más cooperación por parte de un perro, que quizá alguna vez atenderá a razones.)

Sean cuales sean las críticas contra el talento militar de Washington, el caso es que ganó (al cabo del tiempo). Cuando la revolución terminó, fue elegido presidente de forma unánime, lo que muestra que no solo consiguió ganar la guerra sino que se las arregló para no buscarse enemigos en el Congreso.

Por supuesto, si buscas algo por lo que criticar a Washington, no hace falta irse muy lejos: ordenó la destrucción total de los asentamientos indígenas durante la expedición de Sullivan, sin mencionar que era le dueño de una plantación, lo que significaba que era el dueño de más de 200 esclavos. Y aunque es cierto que en su testamento ordenaba que fueran liberados, eso sería solo después de su muerte y la de su mujer, cuando ya no los necesitasen. yo no encuentro ese gesto especialmente altruista.

Ah, ¿estoy acabando de una forma muy deprimente? Lo siento, pero estoy aquí para enseñarte historia, no para reforzar tu orgullo patriótico.

Fuente: Base de datos del Animus

 

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  • “Consagré mi vida a conocer la sabiduría y también la locura y el desvarío. Ahora comprendo que era tan fútil como escribir en el agua, pues donde hay sabiduría hay también pesar. Y quien atesora conocimiento, atesora dolor“ Al Mualim, Assassin's Creed
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